
UEFA declara la guerra a la FIFA: amenaza con abandonar todos sus torneos debido a la venta del Mundial
La disputa entre la UEFA y la FIFA ha escalado de manera significativa tras el anuncio de la entidad que regula el fútbol europeo, que comunicó que sus 55 federaciones afiliadas se retirarán de las competiciones organizadas por la FIFA si se lleva a cabo el plan de vender una parte de los derechos comerciales […]
La disputa entre la UEFA y la FIFA ha escalado de manera significativa tras el anuncio de la entidad que regula el fútbol europeo, que comunicó que sus 55 federaciones afiliadas se retirarán de las competiciones organizadas por la FIFA si se lleva a cabo el plan de vender una parte de los derechos comerciales del Mundial y otros torneos a inversores privados.
En un comunicado, la UEFA dejó claro que “el Mundial no se vende” y consideró esta iniciativa como un peligro para la esencia del fútbol.
La organización afirmó que transformar la Copa del Mundo en un activo financiero priorizaría los intereses monetarios sobre el deporte y perjudicaría la integridad de las competiciones.
La decisión fue adoptada por unanimidad por las 55 asociaciones nacionales que forman parte de la UEFA, las cuales advirtieron que no participarán en ningún torneo de la FIFA mientras el proyecto de privatización siga en pie.
Además, hicieron un llamado para que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, retire la propuesta de manera definitiva y asegure que el Mundial seguirá bajo la administración del organismo que regula el fútbol a nivel mundial.
Si se concretara el boicot, este conflicto podría desencadenar una de las crisis más grandes en la historia del fútbol, ya que excluiría de las competiciones de la FIFA a algunas de las selecciones más relevantes del mundo, incluyendo a España, Francia, Alemania, Inglaterra, Italia y Portugal.
Hasta el presente, la FIFA no ha reconsiderado su propuesta, mientras que el enfrentamiento con la UEFA tiene el potencial de redefinir el futuro de las competiciones internacionales más importantes y abrir un debate sobre los límites de la comercialización en el deporte.