
Del espacio al deporte: NASA comparte cómo sus estudios benefician a los balones del Mundial de Fútbol
De cara a la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA 2026, la NASA ha revelado una serie de iniciativas para acercar la ciencia espacial a millones de fanáticos, al mismo tiempo que subrayó cómo sus investigaciones en el espacio han sido clave en el desarrollo y mejora de los balones que se utilizan en […]
De cara a la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA 2026, la NASA ha revelado una serie de iniciativas para acercar la ciencia espacial a millones de fanáticos, al mismo tiempo que subrayó cómo sus investigaciones en el espacio han sido clave en el desarrollo y mejora de los balones que se utilizan en competiciones globales.
Entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026, la agencia espacial estadounidense instalará una exhibición especial en el FIFA Fan Festival de Houston, Texas, donde los asistentes podrán descubrir cómo los experimentos realizados en la Estación Espacial Internacional (EEI) aportan beneficios a la vida diaria y cómo las misiones del programa Artemis están preparadas para llevar a la humanidad de nuevo a la Luna y más allá.
Un aspecto destacado de la exhibición será la demostración de cómo los estudios realizados en condiciones de microgravedad han contribuido a una mejor comprensión del comportamiento de los balones de fútbol durante el juego.
En 2019, un grupo de investigadores que colaboraron con el Laboratorio Nacional de la Estación Espacial Internacional examinó cómo la distribución de la masa en un balón impacta su estabilidad, rotación y trayectoria. Los hallazgos permitieron una mejor comprensión del efecto que tienen los sensores electrónicos que se integran en los balones modernos, los cuales son utilizados para registrar velocidad, posición y contactos en tiempo real durante los encuentros.
Desde el año 2022, Adidas ha incorporado tecnología electrónica en los balones oficiales de torneos internacionales de gran relevancia. No obstante, la ubicación de estos dispositivos altera ligeramente la distribución de peso en el interior del balón, lo que puede afectar su comportamiento aerodinámico. Las investigaciones realizadas en el espacio ayudaron a determinar cómo estas variaciones influyen en el rendimiento y la precisión en el juego.
Además, esta investigación tiene aplicaciones que van más allá del ámbito deportivo. Comprender la relación entre el centro de masa y el centro geométrico de un objeto es esencial para predecir el movimiento de satélites, aeronaves y naves espaciales, lo que evidencia que los principios físicos que rigen el fútbol son los mismos que permiten la exploración del universo.
Asimismo, ingenieros del Centro de Investigación Ames de la NASA llevaron a cabo análisis en túneles de viento del balón Brazuca, que se utilizó en el Mundial de Brasil 2014. Los expertos estudiaron fenómenos como el llamado “efecto nudillo”, que genera trayectorias impredecibles debido a las corrientes de aire que interactúan con las costuras del balón. Estas investigaciones facilitaron la mejora de aspectos relacionados con el diseño de paneles, textura y profundidad de las costuras para lograr un vuelo más estable.
Como parte de las actividades del Mundial, la NASA y Adidas llevarán a cabo demostraciones científicas que ilustrarán cómo diferentes distribuciones de peso alteran el movimiento de los balones en condiciones de microgravedad, acercando así la ciencia espacial a los aficionados del deporte más popular del mundo.
Con esta propuesta, la NASA pretende demostrar que los avances logrados en la exploración espacial tienen aplicaciones prácticas en la vida cotidiana, desde la tecnología en deportes hasta la ingeniería aeroespacial, confirmando que la ciencia del espacio también puede tener un lugar en cada encuentro de fútbol.